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Las luces y sombras de la práctica del yoga

El yoga ha sido una práctica que me ha acompañado a lo largo de mi experiencia de vida, brindándome tranquilidad, equilibrio, serenidad y conexión. Sin embargo, nunca imaginé que también me enfrentaría a situaciones decepcionantes en un entorno que yo consideraba de seguridad y confort.

El yoga, ha sido practicado durante siglos como una disciplina que busca la armonía y el equilibrio entre el cuerpo, la mente y el espíritu. Además de mejorar la flexibilidad y fortaleza física, el yoga tradicional se centra en la meditación, la respiración consciente y el desarrollo de la trascendencia.

Desde que comencé a practicar yoga, siempre me he sentido atraída por su energía positiva y la oportunidad de crecimiento personal que ofrece. Me encantaba la idea de formar parte de una comunidad en la que prevalecía la generosidad, el respeto y el amor hacia uno mismo y los demás. Desafortunadamente, en esta travesía me encontré con individuos cuyo ego excesivo y narcisismo sobrepasaban mis límites.

Bajo mi experiencia observé el incremento de la práctica en occidente y me sentí muy acompaña en el camino hasta que identifiqué el mal uso y distorsión de la filosofía del yoga. Desgraciadamente conocí la otra cara de este sector y conocí a «supuestos practicantes» y profesionales con trastorno de la personalidad narcisista (TNP) y psicópatas integrados (TLP). Esto unido a la visualización y exposición que se hace a través de las redes sociales están creando bastante confusión en un entorno que, no hace mucho, estaba libre, bajo mi experiencia personal de cualquier toxicidad1.

Esto ha transcendido en que descubrí personalidades que utilizan herramientas para manipular y controlar a otras personas. Estos individuos, en lugar de buscar la verdadera esencia del yoga, se enfocan en la obtención de poder y en satisfacer sus propios deseos y necesidades.

Este tipo de transtorno puede encontrarse en diferentes roles dentro del mundo del yoga, ya sea como profesores, líderes de grupos, o incluso como estudiantes.

La distorsión de la filosofía del yoga se refleja en la exaltación excesiva del ego y la competitividad. Se promueve la idea de que el éxito en el yoga se mide por la capacidad de realizar asanas y poses complejas o de lucir una apariencia física «perfecta» olvidando la verdadera esencia del yoga. Esto va en contra de los principios fundamentales que nunca se nos pueden olvidar, que buscan la unión y la comprensión profunda de uno mismo y la realidad.

Es importante destacar que no todos los practicantes de yoga en occidente se ven afectados por esta tendencia. Existen muchos profesionales serios y comprometidos que enseñan el yoga con integridad y respeto por sus raíces. Sin embargo, es vital estar alerta y conscientes de los posibles abusos que pueden surgir en este entorno.

Para evitar caer en manos de estos individuos en el mundo del yoga, es esencial cultivar un discernimiento crítico y una conexión auténtica con uno mismo. Buscar profesionales con formación sólida, investigar las fuentes y las intenciones de quienes ofrecen clases o talleres, y mantener un enfoque en la práctica interna más que en la apariencia externa son algunas medidas que pueden ayudar a evitar ser víctimas de estas distorsiones.

Afortunadamente, también me he cruzado con verdaderos profesionales del yoga que han sido auténticos y humildes en su enseñanza. Estos profesionales comparten su conocimiento con generosidad, se preocupan por el bienestar de sus alumnos y fomentan un ambiente inclusivo y respetuoso. Ellos me han ayudado a superar mi desilusión inicial y renovar mi amor por esta práctica.

En conclusión, la decepción del yoga al encontrarme con personas narcisistas ha sido una experiencia desalentadora, pero también me ha enseñado a ser selectiva en la elección de mis mentores. Ahora tengo una mayor conciencia de los rasgos de ego y narcisismo que pueden enturbiar la pureza del yoga, y estoy decidida a rodearme de personas genuinas que realmente buscan el bienestar de todos los seres involucrados en su práctica.

  1. Todas las menciones a un(a) narcisista  en esta website deben entenderse como una persona con TNP (Trastorno Narcisista de la Personalidad), recogido en el Grupo B del DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales). Hay muchas personas que tienen un rasgo caracterial narcisista pero que no tienen TNP, no me refiero a éstas cuando hablo de “narcisista(s)” en la website. ↩︎